
- Fíjese que el disco se llama “Good stuff”. “Materia buena”, ¿no? Pero esto no es algo bueno, es patético.
- ¿Podemos concentrarnos en los problemas de su infancia?
- Ya hablamos mucho de eso, licenciada. Además, le dije que mi prioridad esta semana era encontrar una buena razón para cumplir con mis lectores.
- Siempre es lo mismo con Ud. Es incapaz de afrontar sus problemas más acuciantes y, por tal motivo, descarga sus fracasos a través de ese blog suyo, que lo único que enfatiza es su capacidad de ocio.
- Es pésimo este disco, no hace bailar a nadie, sus arreglos son inauditos, paupérrimos. Mire, yo crecí con esta banda. Los vi hacerse grandes, los vi declinar, reunirse, ¡todo!
- ¿Pero de qué banda me está hablando?
- The B-52’s. ¿No se dio cuenta todavía?
- Yo no sé nada de música, pero… ¿me puede decir qué tiene que ver esto con nuestra sesión de hoy? Me parece que no estamos avanzando si Ud se empecina en embarrar la cancha con sus naderías.
- Más embarró la cancha la banda de Athens con esta pequeñez. Su discografía, luego de sus dos primeros trabajos maravillosos, comenzó a tambalearse peligrosamente.
- ¿Por qué no se sienta? ¿Tiene que estar todo el tiempo caminando como gato enjaulado? Me está poniendo nerviosa.
- ¿Sabe lo que pone el sitio Allmusic en la sección ‘artistas similares’? Que se parecen a Talking Heads, R.E.M., The Cramps, The Cars, Violent Femmes, Sigue Sigue Sputnik… ¿EN QUÉ SE PARECEN? ¡Qué sitio tan imbécil! No me extrañaría que esté la Rolling Stone detrás de esto.
- Ja. Ahora la culpa la tienen los Rolling Stones. ¿Podemos concentrarnos en lo nuestro?
- Es una revista, licenciada.
- ¡A lo nuestro!
- Para Ud es fácil. Total, después de mí, vendrá otro chiflado y el mundo seguirá girando. Pero yo tengo un PRO-BLE-MA.
- ¿Uno?
- Miles de dólares gastados en este sancocho. Algo así como comer tallarines con dulce de rosa mosqueta. Aunque, pensándolo bien, no estaría tan mal. En algún restó de Palermo Sensible se lo cobrarían una fortuna, bajo otro nombre, tipo: “Hebras de bosque humidificado al trance austrohúngaro”. Tengo ganas de vomitar. Hacerme esto a mí, con lo que los quería. ¿Qué está anotando? Si me va a escribir la nota de la semana, avíseme.
- Estoy haciendo mi trabajo. ¡Siéntese!
- Como quiera. Mucha gente cree que todo lo que hizo este grupo fue bueno, pero “Mesopotamia” fue un esquivo EP, mal producido por David Byrne, que se salvó de ser elegido para mi review sólo porque en la versión CD le agregaron “Party mix!”, que es un compilado de remixes que me encanta. Que si no… Ahora, éste se zarpa de vulgar. No está Cindy Wilson. ¡Ella no habría permitido esto! ¿Sabe por qué? Porque era la que frenaba la impulsividad de Kate Pierson. Y Fred Schneider… ¡qué triste! Intentando buscar un hit como sea. Como Fidel Nadal: siempre con rumbo incierto y ahora desesperado de dinero.
- ¿De qué año es este disco, Mecko?
- 1992.
- ¿Y 17 años después se sigue haciendo problema? Se ve que le sobra energía…
- Es que me resistía a escucharlo. Algo me decía que no debía hacerlo. Que me arrepentiría. Y sí, escuché “Dreamland” y “Is that you Mo-Dean?”, que sólo harían bailar a un colocador de alfombras con muchas horas extra encima, y me estreñí. Luego, “Vision of a kiss” y “Breezin’” tienen el mismo ritmo fastidioso, cansino y empalagoso. Ni siquiera el corte de difusión, “Good stuff”, logra algún gancho aprovechable. A ver si nos entendemos: este álbum es un mal facsímil tardío del fresco y eficaz “Cosmic thing”, de 1989. Así de sencillo.
- Mecko, ¿cree que está bien pagar 100 pesos la sesión para venir a hablar de discos malos? No desperdicie su dinero, ni mi tiempo. Se lo digo con franqueza. Para mí es indistinto. Yo lo escucho, Ud se descarga, no soluciona nada, y la semana que viene volvemos a foja cero. Ud decide si realmente quiere un cambio, porque así no va a ningún lado.
- Entonces está de acuerdo con mis allegados, que dicen que mi blog es un esfuerzo en vano, que no me da de comer y todo eso…
- Yo no dije tal cosa. Sólo que está ocupando demasiado espacio en esos menesteres y me parece que hay problemas mucho más importantes que resolver. Sus relaciones interpersonales, su motivación laboral…
- ¿Sí?
- Sin equilibrio, Ud será únicamente apto para defenestrar. ¡Piense! Si su exclusivo impulso rector es ese blog, va a terminar sus días en absoluta soledad. Perderá lo poco que le queda: su mujer, sus niños, su trabajo… Todo en pos de una causa mesiánica.
- Yo sé que tengo una misión que cumplir. ¿Por qué Ud y mis amigos no quieren que la lleve a cabo?
- Ok, Mecko. ¿Por qué no vuelve la semana que viene? Va a ser más productivo para todos, ¿no cree?
- Ese blog es mi leitmotiv, licenciada.
- O el mejor pretexto para seguir justificando su evasión. ¿Seguimos la próxima?
n
Diagnóstico: Si te gusta “Good stuff”, te espero en el café que está justo frente al edificio donde está el consultorio de mi terapeuta. Tenemos tanto de que hablar…
- ¿Podemos concentrarnos en los problemas de su infancia?
- Ya hablamos mucho de eso, licenciada. Además, le dije que mi prioridad esta semana era encontrar una buena razón para cumplir con mis lectores.
- Siempre es lo mismo con Ud. Es incapaz de afrontar sus problemas más acuciantes y, por tal motivo, descarga sus fracasos a través de ese blog suyo, que lo único que enfatiza es su capacidad de ocio.
- Es pésimo este disco, no hace bailar a nadie, sus arreglos son inauditos, paupérrimos. Mire, yo crecí con esta banda. Los vi hacerse grandes, los vi declinar, reunirse, ¡todo!
- ¿Pero de qué banda me está hablando?
- The B-52’s. ¿No se dio cuenta todavía?
- Yo no sé nada de música, pero… ¿me puede decir qué tiene que ver esto con nuestra sesión de hoy? Me parece que no estamos avanzando si Ud se empecina en embarrar la cancha con sus naderías.
- Más embarró la cancha la banda de Athens con esta pequeñez. Su discografía, luego de sus dos primeros trabajos maravillosos, comenzó a tambalearse peligrosamente.
- ¿Por qué no se sienta? ¿Tiene que estar todo el tiempo caminando como gato enjaulado? Me está poniendo nerviosa.
- ¿Sabe lo que pone el sitio Allmusic en la sección ‘artistas similares’? Que se parecen a Talking Heads, R.E.M., The Cramps, The Cars, Violent Femmes, Sigue Sigue Sputnik… ¿EN QUÉ SE PARECEN? ¡Qué sitio tan imbécil! No me extrañaría que esté la Rolling Stone detrás de esto.
- Ja. Ahora la culpa la tienen los Rolling Stones. ¿Podemos concentrarnos en lo nuestro?
- Es una revista, licenciada.
- ¡A lo nuestro!
- Para Ud es fácil. Total, después de mí, vendrá otro chiflado y el mundo seguirá girando. Pero yo tengo un PRO-BLE-MA.
- ¿Uno?
- Miles de dólares gastados en este sancocho. Algo así como comer tallarines con dulce de rosa mosqueta. Aunque, pensándolo bien, no estaría tan mal. En algún restó de Palermo Sensible se lo cobrarían una fortuna, bajo otro nombre, tipo: “Hebras de bosque humidificado al trance austrohúngaro”. Tengo ganas de vomitar. Hacerme esto a mí, con lo que los quería. ¿Qué está anotando? Si me va a escribir la nota de la semana, avíseme.
- Estoy haciendo mi trabajo. ¡Siéntese!
- Como quiera. Mucha gente cree que todo lo que hizo este grupo fue bueno, pero “Mesopotamia” fue un esquivo EP, mal producido por David Byrne, que se salvó de ser elegido para mi review sólo porque en la versión CD le agregaron “Party mix!”, que es un compilado de remixes que me encanta. Que si no… Ahora, éste se zarpa de vulgar. No está Cindy Wilson. ¡Ella no habría permitido esto! ¿Sabe por qué? Porque era la que frenaba la impulsividad de Kate Pierson. Y Fred Schneider… ¡qué triste! Intentando buscar un hit como sea. Como Fidel Nadal: siempre con rumbo incierto y ahora desesperado de dinero.
- ¿De qué año es este disco, Mecko?
- 1992.
- ¿Y 17 años después se sigue haciendo problema? Se ve que le sobra energía…
- Es que me resistía a escucharlo. Algo me decía que no debía hacerlo. Que me arrepentiría. Y sí, escuché “Dreamland” y “Is that you Mo-Dean?”, que sólo harían bailar a un colocador de alfombras con muchas horas extra encima, y me estreñí. Luego, “Vision of a kiss” y “Breezin’” tienen el mismo ritmo fastidioso, cansino y empalagoso. Ni siquiera el corte de difusión, “Good stuff”, logra algún gancho aprovechable. A ver si nos entendemos: este álbum es un mal facsímil tardío del fresco y eficaz “Cosmic thing”, de 1989. Así de sencillo.
- Mecko, ¿cree que está bien pagar 100 pesos la sesión para venir a hablar de discos malos? No desperdicie su dinero, ni mi tiempo. Se lo digo con franqueza. Para mí es indistinto. Yo lo escucho, Ud se descarga, no soluciona nada, y la semana que viene volvemos a foja cero. Ud decide si realmente quiere un cambio, porque así no va a ningún lado.
- Entonces está de acuerdo con mis allegados, que dicen que mi blog es un esfuerzo en vano, que no me da de comer y todo eso…
- Yo no dije tal cosa. Sólo que está ocupando demasiado espacio en esos menesteres y me parece que hay problemas mucho más importantes que resolver. Sus relaciones interpersonales, su motivación laboral…
- ¿Sí?
- Sin equilibrio, Ud será únicamente apto para defenestrar. ¡Piense! Si su exclusivo impulso rector es ese blog, va a terminar sus días en absoluta soledad. Perderá lo poco que le queda: su mujer, sus niños, su trabajo… Todo en pos de una causa mesiánica.
- Yo sé que tengo una misión que cumplir. ¿Por qué Ud y mis amigos no quieren que la lleve a cabo?
- Ok, Mecko. ¿Por qué no vuelve la semana que viene? Va a ser más productivo para todos, ¿no cree?
- Ese blog es mi leitmotiv, licenciada.
- O el mejor pretexto para seguir justificando su evasión. ¿Seguimos la próxima?
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Diagnóstico: Si te gusta “Good stuff”, te espero en el café que está justo frente al edificio donde está el consultorio de mi terapeuta. Tenemos tanto de que hablar…
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Otra odiosa canción de este temible álbum: "Hot pants explosion", en una versión en vivo. El show, en general, estuvo buenísimo, pero en este tema la mitad del público aprovechó para ir al baño.
OTROS EJEMPLARES DEL MISMO TENOR: no hay.
ANTIDOTO: "The B-52's" (1979).





