The Rock and Roll Hall of Shame

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11/10/07

GENESIS - Calling all stations


Cada vez que Genesis editaba un nuevo disco, éste hacía que uno valorara un poco más el anterior, siendo que, en su momento, lo había detestado, y así, sucesivamente. En mi opinión, nada bueno, ni novedoso, y menos revolucionario, surgió de las mentes de Mike “Mecánico” Rutherford, Tony “Colchón” Banks y Phil “Adrogué” Collins, desde el decoroso “Duke”, de 1980.
Ya me había puesto como loco cuando Peter Gabriel dejó la banda en 1975, luego del magistral “The lamb lies down on Broadway”, algo así como el 'álbum blanco beatle' de esta legendaria banda británica, oriunda de Surrey. Yo, claro, era muy chiquito, y digamos que sufrí después, cuando me fui interesando más por el rock. En esa época lo único que me cabía era la mancha venenosa... y los soldaditos.
Pero, bueno, justo es decir que el pobre Phil se puso la banda al hombro y… ¡vaya si la sacó adelante! Pero la música ya no era aquel art-rock progresivo, sino que el tufo a FM complaciente -por no decir directamente a A.O.R.- comenzaba a hacerse sentir.
En 1977 se va Steve Hackett. Ayayay… Y la banda inicia su lento y sostenido declive artístico, volcándose de a poco hacia un pop-rock muy bien visto por los sponsors y las grandes casas discográficas, ni hablar de MTV, mucho más tarde.
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A pesar de la decadencia musical, sus cuentas bancarias se van engrosando hasta tentar cualquier conciencia o código artístico. Y Phil lo logra. Inaugura su carrera de baladista insoportable, hasta poder comprarse, entre otras cosas, la primera limusina con piscina incluida de la que yo tenga memoria. Y Mike también lo hace. Forma aquella horripilante banda llamada Mike & the Mechanics. ¡Mi Dios! Nunca vi tantos pulóveres al hombro como en los shows de ese grupejo ultra careta y corporativo. No sé qué habrá hecho Tony, más que editar algún que otro álbum solista para demostración de calidad de sommiers. Hasta Peter Gabriel -que primero produjo discos muy extraños, demostrando su talento y originalidad- se terminaría vendiendo, cuando compuso temas que serían escuchados hasta el hartazgo, como “Sledgehammer” o el interminable “Biko”.
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Entonces ocurre lo impensable, o no tan inimaginable, teniendo en cuenta el factor ÉXITO: Phil Collins se va. (Convengamos que Genesis sonaba para la época de “Invisible Touch” como una extensión pseudo-sinfónica de la carrera solista de este último). Y entonces quedan dos: Mike y Tony… Corría 1995... ¿Qué hacer? ¿Qué no hacer? Cuando no hay nada que decir, es mejor no decir nada. ¡Pero no! Reclutan a un buen cantante escocés, de 28 años, pero sin onda ni personalidad, llamado Ray Wilson (ex Stiltskin), que tiene que ponerse las botas más incómodas de la historia del rock: las de la súper estrella Phil Collins. ¡Qué momento! El resultado es “Calling all stations”, nuestro bodrio de hoy.
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Un disco repetitivo, espantoso, aburridísimo, desesperadamente comercial, impersonal y prontamente descartable, que no condujo a ningún lado más que al desastre. Con unos Rutherford y Banks sin ideas ni rumbo claro, logrando la obra menos Genesis de toda su historia, y coronando (con espinas) una carrera brillante. A pesar de todo, el corte de difusión “Congo” llegó al top-2 de las listas británicas. ¡En épocas donde reinaban Radiohead, Pulp y Blur! ¿Qué les pasaba a los ingleses? ¿Son tan nostálgicos como nosotros, los argentinos? No creo…
En Estados Unidos el disco fue aborrecido, conduciendo esto al fracaso estrepitoso de la gira de presentación. El video de “Shipwrecked”, segundo corte de “Calling all stations”, y el mejor tema del álbum, se pasó una sola vez en la famosa cadena de Miami. Justo es decir que el pobre Wilson no tuvo ninguna culpa, pero luego de este trabajo, el grupo se disolvió definitivamente.
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Crecieron los rumores de una reunión de los cinco que brillaron entre 1971 y 1975, aunque yo me conformaba con la vuelta de Phil, a quien en su momento aborrecí como frontman de la banda, para luego exclamar: “Volvé Phil... te perdonamos”. Esta reunión tuvo lugar en 2007, y se dio lo esperable: gente cansada conduciendo un show más cansado aún. Así y todo, creo que el honor de Genesis se merecía esta revancha histórica.
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En síntesis: Si valorás este disco, puede ser que seas el gerente de marketing de alguna multinacional. Si no, sos un idiota.
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"Shipwrecked": el temible anti-hit de la última y más patética formación de Genesis. Dicen las malas lenguas que, antes de incluir a Ray Wilson, habrían audicionado para el puesto Alex Ubago y Cristian Castro. Y no sé si es tan chiste. Basta con ver este video para dar absoluto crédito a la versión.



OTROS EJEMPLARES DEL MISMO TENOR: "Abacab" (1981) ó "We can't dance" (1991)
ANTIDOTO: "Selling England by the pound" (1973)