
Todos sabemos que hay un antes y un después de 2001, tanto en los acontecimientos internacionales como en los vernáculos. Aquel fue un año que nos paralizó en todo sentido. Los norteamericanos conocieron la vulnerabilidad y los argentinos padecimos la impotencia. Y muchos culparon a Dios y a María Santísima por los cambios globales, mientras unos pocos atribuíamos la crisis a un disco: “Nation”, de los brasileños Sepultura. ¿O me van a decir que los hermanitos Cavalera y Domingo Cavallo no son allegados? He ahí el nudo de mi teoría terminal.
¿Pudo un mísero álbum de pésimo thrash desencadenar tanta penuria y sufrimiento? ¿Pudo este disco nocivo ser causante de pobreza, hambruna, abuso, falta de amor, racismo, guerras, plagas, sequías, malos gobiernos, envidia, avaricia, prostitución, maltrato a mujeres y niños, vejación de la naturaleza, consumismo desmedido, violencia familiar, traumas, caza indiscriminada de animales, interés sólo por el dinero, excesivo materialismo, inescrupulosidad religiosa e indiferencia, como nunca antes se había experimentado? Ciertamente, no. Pero si a partir de ese momento todos nos hubiésemos dejado seducir por el mal camino artístico que se inició con esta obra devastadora, de seguro habríamos transitado con él la más aceitada autopista hacia el Apocalipsis.
“Nation” fue la consagración de la decadencia de Sepultura, pero, así y todo, no fue su peor disco. El germen de todos los infortunios vio la luz tres años antes, en 1998, y se llamó “Against”. A decir verdad, no hay demasiada diferencia en materia de pavor entre ambas aberraciones, pero éste se lleva las palmas al desastre artístico, y de eso se trata nuestra columna, ni más ni menos, y no de analizar los desaciertos de la Humanidad.
¿Dónde estaba Max Cavalera en 1997? ¿Riéndose de su hermano Igor, a partir de su alejamiento de la agrupación para formar la mediocre Soulfly? Pues, ¡vaya ocurrencia! La que trajo al inoperante moreno yanqui de Derrick Green, y con él, toda una sucesión de desastres prescindibles, en los que se mixturaron thrash raquítico con hardcore improcedente, y esa clase de obras conceptuales fermentadas que aburren hasta producir calambres en la quijada.
Algunos breves tópicos a considerar:
¿Pudo un mísero álbum de pésimo thrash desencadenar tanta penuria y sufrimiento? ¿Pudo este disco nocivo ser causante de pobreza, hambruna, abuso, falta de amor, racismo, guerras, plagas, sequías, malos gobiernos, envidia, avaricia, prostitución, maltrato a mujeres y niños, vejación de la naturaleza, consumismo desmedido, violencia familiar, traumas, caza indiscriminada de animales, interés sólo por el dinero, excesivo materialismo, inescrupulosidad religiosa e indiferencia, como nunca antes se había experimentado? Ciertamente, no. Pero si a partir de ese momento todos nos hubiésemos dejado seducir por el mal camino artístico que se inició con esta obra devastadora, de seguro habríamos transitado con él la más aceitada autopista hacia el Apocalipsis.
“Nation” fue la consagración de la decadencia de Sepultura, pero, así y todo, no fue su peor disco. El germen de todos los infortunios vio la luz tres años antes, en 1998, y se llamó “Against”. A decir verdad, no hay demasiada diferencia en materia de pavor entre ambas aberraciones, pero éste se lleva las palmas al desastre artístico, y de eso se trata nuestra columna, ni más ni menos, y no de analizar los desaciertos de la Humanidad.
¿Dónde estaba Max Cavalera en 1997? ¿Riéndose de su hermano Igor, a partir de su alejamiento de la agrupación para formar la mediocre Soulfly? Pues, ¡vaya ocurrencia! La que trajo al inoperante moreno yanqui de Derrick Green, y con él, toda una sucesión de desastres prescindibles, en los que se mixturaron thrash raquítico con hardcore improcedente, y esa clase de obras conceptuales fermentadas que aburren hasta producir calambres en la quijada.
Algunos breves tópicos a considerar:
Tendrían que haberse cambiado el nombre luego de la partida de Max. No deberían haber contratado a Green. Cuando no brama como un amputado, Green grita como si no tuviera dientes. Green apesta a Korn. Green es un simple nicho. ¡Max era la sepultura!
La música carece de fuerza. Cada canción es una burla a la siguiente. Las letras adolecen de inspiración: “see your brain, watch it drain, see your greed, watch it breed”. Yo digo que se logran mejores rimas en un Kindergarten. Los ritmos tribales se redujeron a la par de la foresta amazónica. La colaboración de Jason Newsted en el tema “Hatred aside” es sólo tolerable. “Against” es el único número a rescatar del desbarajuste reinante y no hay nada más que agregar a esta gelatina light deprimente.
Duda existencial I: ¿Para qué se editó este álbum?
a. Para defender los derechos de los jíbaros... – Frío, frío.
b. Para cautivar el morbo de Stephen King... – Tibio.
c. Para engrosar las arcas de sus miembros... – Caliente.
d. Para demostrar que están más cerca de un escenario que del asilo... – ¡Se quemó!
Para todo aquel que quiera iniciarse en este grupo, corra a comprar “Beneath the remains” o “Chaos A.D.”. ¡Nunca esto! ¡Jamás! Con este trabajo, Sepultura se sepultó a sí mismo.
Pero no serían las únicas veces que esto le sucedería a la banda de Belo Horizonte, pues la misma fatalidad se perpetuaría, en 2002, con “Revolusongs” –EP por entero conformado por versiones–, en 2003, con “Roorback” –una muestra de egolatría para ser botada al cesto más cercano– para terminar de coronarse en la actualidad, con el flamante “A-Lex” -una obra conceptual basada en… “La naranja mecánica” –.
¡Cuánta obviedad! ¡Y después llaman “gordos” a los dirigentes matones de la CGT! Estas son las verdaderas paradojas: las flaquezas de gente obesa por tanta riqueza. Hoy en día, Sepultura no tiene un solo Cavalera en sus filas. Entonces, ¿para cuándo la reunión?
Duda existencial II: ¿Por qué se publicó este disco?
a. Por amor al arte... 4,5%
b. Por amor al amor... 9,3%
c. Por amor al dinero... 23,0%
d. Por amor al pedo... 64,2%
- ¡Ey! Nos sobra un 1%...
- Claro... Es para “adornar” a revistas y sitios como Headbangers, Metallerium, Zero Tolerance, Metal Hammer, Outburn, Heavy Rock, Amazon, Decibel, Hails and Horns, Metal Maniacs, Revolver, All Music, Subterranean, Kerrang!, Terrorizer y demás pasquines y paginillas, más o menos corporativas, para que escriban bien sobre ellos.
¡Al diablo, señores! Los Peores Discos no se amilanará cuando se trate de denunciar abusos como “Against”, y continuará, a como dé lugar, con su noble tarea de separar el trigo de la paja.
n
Epílogo: Si amás este álbum, estás listo para aniquilar al género humano. Pero si amás al género humano, estate listo para aniquilar este álbum.
Duda existencial I: ¿Para qué se editó este álbum?
a. Para defender los derechos de los jíbaros... – Frío, frío.
b. Para cautivar el morbo de Stephen King... – Tibio.
c. Para engrosar las arcas de sus miembros... – Caliente.
d. Para demostrar que están más cerca de un escenario que del asilo... – ¡Se quemó!
Para todo aquel que quiera iniciarse en este grupo, corra a comprar “Beneath the remains” o “Chaos A.D.”. ¡Nunca esto! ¡Jamás! Con este trabajo, Sepultura se sepultó a sí mismo.
Pero no serían las únicas veces que esto le sucedería a la banda de Belo Horizonte, pues la misma fatalidad se perpetuaría, en 2002, con “Revolusongs” –EP por entero conformado por versiones–, en 2003, con “Roorback” –una muestra de egolatría para ser botada al cesto más cercano– para terminar de coronarse en la actualidad, con el flamante “A-Lex” -una obra conceptual basada en… “La naranja mecánica” –.
¡Cuánta obviedad! ¡Y después llaman “gordos” a los dirigentes matones de la CGT! Estas son las verdaderas paradojas: las flaquezas de gente obesa por tanta riqueza. Hoy en día, Sepultura no tiene un solo Cavalera en sus filas. Entonces, ¿para cuándo la reunión?
Duda existencial II: ¿Por qué se publicó este disco?
a. Por amor al arte... 4,5%
b. Por amor al amor... 9,3%
c. Por amor al dinero... 23,0%
d. Por amor al pedo... 64,2%
- ¡Ey! Nos sobra un 1%...
- Claro... Es para “adornar” a revistas y sitios como Headbangers, Metallerium, Zero Tolerance, Metal Hammer, Outburn, Heavy Rock, Amazon, Decibel, Hails and Horns, Metal Maniacs, Revolver, All Music, Subterranean, Kerrang!, Terrorizer y demás pasquines y paginillas, más o menos corporativas, para que escriban bien sobre ellos.
¡Al diablo, señores! Los Peores Discos no se amilanará cuando se trate de denunciar abusos como “Against”, y continuará, a como dé lugar, con su noble tarea de separar el trigo de la paja.
n
Epílogo: Si amás este álbum, estás listo para aniquilar al género humano. Pero si amás al género humano, estate listo para aniquilar este álbum.
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A Sepultura, el hardcore le queda tan cómodo como un reggae a Marduk. Vean si no, este clip en vivo del tema "Against".
OTROS EJEMPLARES DEL MISMO TENOR: "Nation" (2001), "Roorback" (2003) ó "A-Lex" (2009).
ANTIDOTO: "Beneath the remains" (1989).










